13 de octubre de 2010

Descubrimiento

Acabo de saber que la invitación era abierta. Sigo sin saber nada del lugar, la hora o los posibles comensales. Sí sé a quién más han invitado. Otra persona fuera del club.

Me tranquiliza pensar que la oferta no es consecuencia directa del email que sí envíe. Igual sólo era un reencuentro de ex-compañeros. Ya no lo sabré... O sí.

La próxima, como dije, quizás acuda. Depende, en parte, del destino que me espera. 

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