29 de mayo de 2009

Zancadillas

Eso hago todo el tiempo: ponerme obstáculos para caer, para encontrar motivos que justifiquen mi retirada, para provocar mi rendición, para regresar a la seguridad de lo conocido.

Y todo por culpa del miedo.


Esta entrada es sólo para mostrar mi estado actual y para advertir a los posibles lectores que he colgado dos entradas normales. Una, Privilegio, que tenía escrita y debía haberla colgado hace semanas. La otra algo que dice mucho de mi hoy, pese a haberlo escrito hace un año...

Hace un año...

Hoy, si no me equivoco, es la primera vez que publico un texto pre-H&F. Como ya dije en alguna de mis primeras entradas, el blog sería la prolongación de lo que ya hacía antes: escribir para desahogarme, para descargar, para pensar, incluso para regodearme en mis propias miserias.

Ahora, ante la ausencia de tiempo (y siento decirlo insistentemente, pero más siento no poder dedicar unas horas para expresar cómo me siento estas semanas) he decidido colgar un fragmento de uno de mis "Pensamientos, Impresiones. Necesidad de escribir". El motivo es que el pasado jueves, al volver a casa desde el trabajo empecé a sentir cosas que me recordaron cómo me sentí ese mismo jueves, un año antes.


Pena de Muerte. Cadena Perpetua.
(...) Y tanto que disfruto de la soledad. Cómo no voy a sentirme cómodo estando solo. Me alejo de los unos, acusándoles de sus errores. Me alejo de los otros, porque conocen mi pasado, porque ante ellos soy vulnerable. Marco mi distancia con ella, para no hacerle daño, me digo; por no saber qué hacer en ningún momento. El entorno laboral se queda en su lugar cada vez que cierro la puerta. Cinco horas al día: cinco de fingir ser uno más, horas de pedir ayuda con la mirada, con frases desesperadas ocultas tras un humor pesimista. Hay excepciones. Excepciones que pueden pasear por cada rincón de la fortaleza. No necesitan pedir permiso, lo hacen sin más.

Pena de Muerte. Son fiestas en la ciudad. La gente ha salido de sus casas con un entusiasmo que no corresponde en absoluto con la realidad socio-económica que vive la población. Son los únicos días del año, por encima de cualquier otro período vacacional o festivo, en los que los problemas quedan postergados una semana. Se omiten las discusiones. Se actúa sin razonamiento previo. Se vive, se disfruta.
Y vuelvo a pensar en la muerte.

La muerte es una desgracia para muchos. Un final irreversible. Conlleva tristeza a quienes se quedan y tienen que convivir con un nuevo compañero de viaje, el desamparo. Una vida que acaba, unas vidas que continúan destrozadas para siempre. Los corazones rotos se reconstruyen. Las heridas quedan siempre. Unas veces cicatrices, otras veces vacíos profundos y oscuros.

Pero también es una salida. No sabemos muy bien hacia dónde. No obstante, es la puerta de emergencia del contexto en que vivimos. Visualizo cortes longitudinales sobre mis muñecas. He aprendido que no debe cortarse las venas de forma transversal. La yugular parece mejor opción, todavía. No me preocupa lo que venga después, si es que hay algo. Necesito un final, feliz o no, para este momento. No quiero vivirlo. No quiero pasar por esto.

Cadena Perpetua. Vivir aferrado a una idea. Continuar engañado o sobrevivir al descubrimiento de la verdad. La verdad tiene varias caras. La de hoy, la fría y dolorosa Soledad. Salgo de casa con la esperanza de despejar la mente. Busco respirar un aire menos viciado que el de mi cuarto. Llevo horas muertas sin hacer prácticamente nada, salvo dejarme hundir en mis emociones. Esperaba una propuesta que no llegó. Tal vez porque quien debía proponer esperaba lo mismo de mi. Decido llamar. Ha decido tomar una dirección opuesta a mi planteamiento. Termino vistiéndome y saliendo solo, solo como nunca. No porque no lo haya estado antes. Más solo porque tengo conciencia de mi soledad.

Camino por las calles que un día no me daban miedo. He descubierto, también, que soy fóbico. Mi ansiedad proviene de una fobia. No sé muy bien cuál. Intuyo que será fobia social. Observo, con mi avance, a la gente alrededor. Permito que la soberbia se adueñe de mi primera reacción. Orgullo: la primera línea defensiva. Actitud crítica.

No puedo, lamentablemente, frenar el cambio de actitud. La melancolía llega. Recuerdos de tiempos pretendidamente felices. ¿Por qué me he alejado de todos y todo? ¿Voy a seguir haciéndolo? Y una retahíla de preguntas que vienen a reafirmar el mismo tipo de duda y cuestión.

Morir o Vivir. Vivir así, morir ya. Triste juventud y madurez vacía. Final romántico. Paz. Calma. Quisiera poder elegir entre Pena de Muerte y Cadena Perpetua. Creo, no obstante, que no tengo opción. La elección está tomada. La decisión es inamovible. Voy a vivir. Ahora, quisiera sentir que vivir dejará de ser en algún momento una cadena perpetua.
Victoria, necesito Victoria.


Y hasta aquí esta muestra de una crisis emocional provocada por las mismas razones que ayer me tentaban a la oscuridad.

Lo triste sería pensar que en un año no ha cambiado nada la situación. En verdad no lo ha hecho. Pero sería sorprendente y delatador que yo no hubiese cambiado nada de actitud. Puedo decir que la tendencia es a caer, pero intento razonar y mantenerme en calma para hacer lo que realmente importa ahora: estudiar. No lo consigo del todo. Estoy a medio camino, como el reformismo borbónico...

En fin, vuelvo a los temas.

20 de mayo de 2009

Privilegio

Llevo días sin actualizar. No significa que me olvide de mi H&F. Tampoco que no tenga nada que contar. De hecho, se me pasan muchas ideas por la cabeza. Sin embargo la cercanía de las pruebas de oposición y el estrés ante lo que queda por estudiar (y esperar que, llegado el repaso, todo esté donde debe) me dejan poco tiempo. Pero no es una razón suficiente para no publicar mi privilegio.

A lo largo de los años he escrito numerosas páginas narrando mis desventuras, señalando mi mala suerte, sintiendo que nada ocurría según mis deseos y, en definitiva, remarcando lo triste que es mi vida. Y si bien no (todo) han sido paranoias, sentirme así es sólo una parte de lo que he vivido. Sin embargo, dentro de mi espiral destructivo y negativo me costaba enormemente girar la cabeza hacia la luz que tenía presente en mi vida. A veces lo conseguía, pero sin entrega. Volvía sin esfuerzo a mi oscuridad, al lamento ante las circunstancias que me había tocado vivir, a pensar en el suicidio.

Últimamente, no sé si por cansancio, por cambio de actitud o madurez (quizá), camino hacia esa dirección. Mantengo en mi mente a cada una de las personas y razones que son verdadera luz en mi existencia. Entonces me doy cuenta de la suerte que he tenido y tengo. Lo he pasado muy mal, pero todo el mundo tiene etapas. Lo paso mal, todavía, en determinados momentos, a veces durante días. Como cualquier persona, supongo.

Ahora me siento bien. Miro hacia la luz. Valoro mis logros, mis pertenencias, mis metas vencidas, mis compañeros en el camino. Y doy a gracias (¿a la vida?).

No haré, no obstante, un listado de privilegios, daré sólo un ejemplo:

No todo el mundo puede recibir un regalo como éste; no todo el mundo puede oír una de sus canciones preferidas de la boca de su amigo; no todo el mundo tiene amigos como los míos; y las palabras no tienen la misma fuerza e intensidad en dos voces distintas; así, aunque a veces no lo vea o lo demuestre, sé que la suerte me acompaña, o que dios me ha bendecido, o que mi destino es favorable, o lo que quiera decirse.

He aquí el privilegio:

Rock'n'roll suicide de D. Bowie versionado por Jüân

No he podido encontrar la manera o, mejor, no he podido por falta de tiempo aprender a subir un archivo de audio directamente al blog. Sin embargo, aprovecho mi carencia para recomendar la música de mi mejor amigo. (Pinchando sobre su nombre, podéis visitar su perfil, su blog y sus otras composiciones musicales. Recomiendo La Nube Anterior y, por supuesto, Islandia. En este caso es una versión que le pedí, pero en Hispasónicos podéis disfrutar descubriendo sus composiciones).

A ti, desde aquí, mi pequeña parcela de esparcimiento, te vuelvo a dar las gracias. Y te recuerdo que en pasar los exámenes, tenemos (si todavía quieres) empezar el proceso de grabación de mi estreno mundial...

Post Post: Suicidio es la entrada que queda pendiente. En ella explicaré mi vínculo casi obsesivo con pensamientos suicidas a lo largo de mi vida. Una parte está grabada en el móvil, el resto está sólo en mi memoria. Queda pendiente, pues.

17 de mayo de 2009

¿Life on Mars?

Mi padre: Martín, cariño, la comida está en la mesa. Te estamos esperando.

Yo, en mis pensamientos: ¿en casa de quién me he despertado? ¿dónde estoy?


P.D. Y si no pasa nada, esta misma tarde publicaré "Privilegio".

13 de mayo de 2009

Momento del día

A un inglés: "mi compañero le va a cambiar una de las tumbonas, parece que está mojada, puede que de pis de gato". (en inglés)

Y el inglés contesta: "no, no hace falta. Después de tres copas no huelo ni siento" (mitad español, mitad inglés, mitad alcohólico).

P.D. Por ahora, pese a no querer dejar de lado el blog, hasta las oposiciones sólo habrá pequeñas actualizaciones. Hoy, con el momento más cómico de ayer.